Neymar no pudo estar dentro de la cancha, pero igualmente terminó convertido en uno de los protagonistas del partido entre Santos y Atlético Mineiro. El delantero brasileño presenció desde un palco el triunfo 2-0 de su equipo por la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana y mantuvo un particular intercambio con los hinchas visitantes.

Una lesión muscular dejó al atacante fuera de la convocatoria. Por eso, siguió el encuentro desde uno de los palcos del estadio Urbano Caldeira, ubicado justo encima del sector ocupado por los simpatizantes de Atlético Mineiro.

La cercanía terminó generando un ida y vuelta. Los visitantes comenzaron a provocarlo por su ausencia y Neymar respondió con ironía. “No juega contra equipos chicos”, lanzó inicialmente.

El intercambio continuó y el brasileño redobló la apuesta. “Sin rodillas soy mejor que todo su equipo”, expresó mientras recibía las burlas provenientes de la tribuna.

También aprovechó el desarrollo favorable del encuentro para responder. “Tienen suerte que no estoy, sino hoy eran cuatro”, aseguró.

Besos, gestos y el escudo de Santos

Neymar vivió intensamente el partido desde el palco. Durante diferentes momentos festejó las aproximaciones de Santos, lanzó besos hacia el sector visitante y se señaló repetidamente el escudo del club que llevaba en su abrigo.

Finalmente, el equipo brasileño se impuso 2-0 y consiguió una importante ventaja de cara a la revancha de los cuartos de final.

Sin embargo, el particular episodio con los hinchas de Atlético Mineiro no fue el único cruce que protagonizó Neymar durante la jornada.

Al momento de abandonar Vila Belmiro se encontró con el periodista Ricardinho Martins y mantuvo un intercambio tenso. El futbolista lo calificó de “corneteiro”, una expresión utilizada en Brasil para referirse a alguien excesivamente crítico.

“Aquí frente a las cámaras sos amigo, te estoy vigilando”, expresó Neymar antes de retirarse.

Así, pese a quedar afuera por lesión, el brasileño terminó teniendo una noche agitada en Vila Belmiro: celebró el triunfo de Santos, respondió a las provocaciones de los hinchas rivales y cerró la jornada con otro cruce fuera de la cancha.